El Zoco de Marrakech es el escenario más caótico, vibrante y mágico del comercio en el mundo árabe: sus callejones divididos por oficios crean barrios de curtidores, herreros, fabricantes de babuchas y vendedores de especias que mantienen tradiciones medievales vivas en pleno siglo XXI.
La plaza Djemaa el-Fna, corazón del mercado, se transforma al atardecer en un espectáculo de encantadores de serpientes, músicos gnawa, contadores de historias y puestos de comida humeantes que la UNESCO declaró Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad.
Es conocido como la «Meca del regateo», donde los precios iniciales son simplemente el punto de partida de una conversación que puede terminar en un tercio del valor original.
Junior Marte